Más en:

Nefertitis

Nefertiti , el famosísimo Busto de Nefertiti (1350 a. C) Caliza policromada. 50 cm. Staatliche Museen, Berlín. Como es sabido Nefertiti fue la principal esposa de Amenofis IV y su nombre significa "la bella ha llegado". Este retrato de Tutmés le hace justicia, aunque a la universalidad de su fama ha contribuido también la modernidad de sus facciones: cuello de cisne, pómulos y mentón provocativos. Exhibe un maquillaje actual, visible en la línea y sombra de ojos, el carmín de los labios y la tersura del cutis. Fue descubierto en 1912, por el arqueólogo alemán Borchardt en el taller del escultor-jefe de Amarna, Tutmés, junto a veinte retratos preparatorios en yeso de la familia real, aptos para ser trasladados a piedra. La circunstancia de que sean modelos estatuarios de uso interno, destinados para que los aprendices y oficiales del obrador los copiaran en relieve, explica que el ojo derecho esté sin acabar. La reina luce collares de hojas de sauce y una corona azul expresamente diseñada para ella. El elegante alargamiento de la pieza forma parte del llamado "manierismo de Amarna". 

Reina de Egipto por su matrimonio con el faraón Akenatón (Amenofis IV). Parece que ejerció una gran influencia sobre el rey, contribuyendo a la revolución política, religiosa, económica y cultural que éste desató al sustituir el politeísmo tradicional egipcio por un culto de tendencia monoteísta al dios solar Atón.



Hacia el 1368 a. C. se separó del rey, probablemente por el mayor celo de Nefertiti hacia la nueva religión; se retiró con sus hijas y su yerno Tutankatón (el futuro faraón Tutankamón) a vivir al castillo de Atón, situado al norte de la nueva capital egipcia, Aketatón (Tell-el-Amarna).
Por lo demás, poco se sabe de Nefertiti, salvo que debió de ser una mujer de extraordinaria belleza, a juzgar por las referencias escritas (su nombre significa «la bella ha venido») y por los retratos realizados con el realismo propio del arte de aquel periodo excepcional (sobre todo el busto policromado del Museo de Berlín).
Tras la muerte de su marido en el año 1362 a. C., Nefertiti continuó fiel al culto de Atón, en medio de la reacción conservadora que, en poco tiempo, condujo a la restauración de la religión tradicional y del poder de la casta de los sacerdotes de Amón
Todo en esta escultura no es perfecto, hay que mirar bien sus dos lados de la cara y aparecen pequeñas diferencias, de tal modo que se pensó que serian dos personas distintas, sobre todo en los lados debajo de los pómulos y la barbilla.Las orejas demasiado separadas y no iguales, aunque estén rotas , se puede observar.









O

No hay comentarios: